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Schadenfreude
Schadenfreude: Término del habla alemana que hace referencia al placer que se siente ante las desgracias ajenas.
Hace varios meses, mientras estaba en la oficina, me enteré de algo y no pude más que sonreír. Le había ocurrido algo malo a alguien a quien francamente detesto (o detestaba) y esa fue mi primera reacción. Enseguida me sorprendí y pensé que estaba mal… pero la duda seguía asaltando mi cabeza y pregunté, en voz alta, a la gente que estaba alrededor si eso era normal. Lo hice de manera que no pareciese como que yo lo sentía (y vaya que lo estaba sintiendo), fue entonces cuando Nikkola, compañera alemana que ya se retiró de la oficina dijo que en el alemán existe un término que define ese sentimiento: schadenfreude.
Nunca he entendido bien al ser humano ni las cosas que hacemos o sentimos… si lo hiciera creo que mi vida hubiera sido menos complicada ya que me entendería a mí mismo más de lo poco que hago ahora, pero bueno. Nikkola me dejó con ese pensamiento en la cabeza y mis otros compañeros me dejaron con respuestas varias como:
1. Es normal.
2. No, no es normal.
3. Es algo que al final te daña a tí, aunque no lo puedas (o quieras) admitir.
La última respuesta fue la que más se me quedó grabada en la cabeza. Aún ahora la recuerdo pese a la cantidad de meses que han pasado. Traigo a colación el tema en el blog porque, aunque haya querido olvidarlo, no puedo. A veces me levanto por las mañanas y veo en el espejo como se dibuja una sonrisa en mi rostro al recordar lo que le ocurrió a esa persona, cuánto le dolío, cuánto le duele. Me pregunto si sufrirá tanto como sufrí yo en ese momento por culpa suya. Me pregunto si en verdad el karma existe… y si es así, se tomó su tiempo, pero me hizo justicia.
Recuerdo también mucho que en su momento pensé en las cosas que le haría a esa persona cuando me lastimó. Me dije: “La mataría si la tuviera al frente.” Y era verdad. Es más, estuve a punto de hacerlo tantas veces… imaginaba mis manos con su sangre… lo pensé y lo calculé tantas veces. Fueron cientos. No, miles. No, cientos de miles… pero al final, no lo hice, y fue porque cuando le comenté a un amigo que quería, que necesitaba vengarme porque sentía que lo que me hicieron no era justo, simplemente me dijo:
“La justicia que quieres le pertenece a Dios… pídesela a Él. Pero se cuidadoso, la justicia de Dios es muy distinta a la nuestra. Tal vez puedas llegar a arrepentirte de lo que pediste. Su justicia no es contemplativa, simplemente es justa.”
Este amigo es bastante católico. O sea, no es un cucufato extremista, pero tiene su fe bien puesta. En esos momentos me di cuenta de que pese a todo lo que he renegado de Dios, también creo en él. ¿Debería hacer lo que mi amigo me dijo y pedirle justicia a él por lo que había pasado? ¿Sucedería que me arrepentiría luego? AL final no hice ni uno ni lo otro. Ni fui a vengarme ni le pedí justicia a Dios… aunque con esto último admito que simplemente le dije que dejaba las cosas en sus manos…
Sea como fuese luego me enteré de lo que sucedía y por un par de meses estuve al tanto de lo ocurrido con esta persona y lo peor que le seguía yendo… Las sonrisas se seguían dibujando cada vez que me enteraba de algo, y al mismo tiempo sentía como que dejaba algo de eso que tengo dentro y que la gente llama “ser bueno”. ¿Estaría volviéndome una mala persona? No lo sabía… y aún creo que no lo sé.
Pero al menos he aceptado algo. Soy así y es parte de mi naturaleza… Hay una parte de mí que es mala, muy mala, pero también hay una parte buena, y esa, ocupa el, por lo menos 90% de mi ser. Solo tengo que tenerla afuera la mayor parte del tiempo y dejar a la otra regocijándose por sí misma y tratando de que se quede allí, escondida, a menos que sea necesario que salga. Creo que cuento con la ayuda de Dios y de mis amigos para cuando necesite contenerla, pero por sobre todo, tengo mi fuerza de voluntad.
Si se preguntan si aún sigo indagando sobre esa persona… pues no. Pero soy sincero al admitir que cuando ando medio cabizbajo, recuerdo lo que le ocurrió y vuelvo a sonreír, de manera asolapada y cruel, alimentando a esa lado malo que tengo. Después de todo, es parte de mi naturaleza.
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Juzga querido lector si lo antes escrito es cierto o producto de mi rara imaginación. Nos vemos. Manden buenas vibras para el examen…








Nick: El EvA 01




